En América durante la época precolombina se desarrolló un estudio astronómico bastante extenso. Algunas observaciones Mayas son bien conocidas, tenían su propio calendario solar y conocían la periodicidad de los eclipses. Inscribieron en monumentos de piedra fórmulas para predecir eclipses solares y la salida heliaca de Venus.

Los distintos pueblos del Méjico antiguo llegaron hasta la fase jeroglífica, los mayas lograron la fase silábico-alfabética en su escritura. La numeración iniciada por los olmecas con base vigesimal, la perfeccionan los mayas, en los siglos III y IV a. C.
Los mayas conocieron desde el tercer milenio a. C. como mínimo un desarrollo astronómico muy polifacético. Muchas de sus observaciones han llegado hasta nuestros días y se conocían con gran exactitud las revoluciones de los planetas, la periodicidad de los eclipses etc. El calendario comienza en una fecha cero. Los mayas tenían además un año de 365 días (con 18 meses de 20 días y un mes intercalado de 5 días).
Los estudios sobre los astros que realizaron los mayas siguen sorprendiendo a los científicos. Su obsesión por el movimiento de los cuerpos celestes se basaba en la concepción cíclica de la historia, y la astronomía fue la herramienta que utilizaron para conocer la influencia de los astros sobre el mundo.
El calendario solar maya era más preciso que el que hoy utilizamos. Todas las ciudades del periodo clásico están orientadas respecto al movimiento de la bóveda celeste. Muchos edificios fueron construidos con el propósito de escenificar fenómenos celestes en la Tierra, como El Castillo de Chichén Itzá, donde se observa el descenso de Kukulkán, serpiente formada por las sombras que se crean en los vértices del edificio durante los solsticios. Las cuatro escaleras del edificio suman 365 peldaños, los días del año. En el Códice Dresde y en numerosas estelas se encuentran los cálculos de los ciclos lunar, solar, venusiano y las tablas de periodicidad de los eclipses.
Recientemente el planetario Internacional en Vancouver de la British Columbia Canadá ha calculado la precisión en la que Marte estará orbitando cerca de la tierra. Será el día 27 de agosto del 2009 a la medianoche y treinta minutos.
Todo esto estaba predicho en un códice Maya encontrado el la pirámide a lado del Observatorio Estelar en Palenque en Chiapas México.
Este fenómeno natural, es algo único que por lo menos cuatro o cinco generaciones de la humanidad no volverán a verlo.
El planeta Marte será la estrella mas brillante en el cielo será tan grande como la luna llena, Marte estará a 55,75 millones de kilómetros de la tierra.
Será como si la tierra tuviera dos lunas, la próxima vez que este acontecimiento se producirá, está previsto para el año 2287.