En 1973 el Congreso Nacional sancionó la ley 20.561, aún vigente, que fija el 10 de junio como “Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas e Islas del Sector Antártico".
Conmemoramos los 10 de junio el día en el que el Gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata nombra a don Luis Vernet como primer gobernador argentino en las Islas Malvinas, luego de que en el continente se había logrado consolidar la expulsión de las autoridades españolas en América.
Antes de aquel año de 1829, España habían gobernado el archipiélago sin interrupciones durante más de medio siglo y con reconocimiento internacional durante más de 300 años.
El Imperio Británico, luego de haber fracasado en su
intento de invadir Buenos Aires en dos oportunidades, desembarcó por la fuerza en las Malvinas en 1833, y se las apropió para fundar una colonia insignificante a poco más de 500 kilómetros de las costas patagónicas y pretendió de esa manera interrumpir esa historia de soberanía.
Desde 1982 Inglaterra mantiene allí una poderosa base militar con capacidad para monitorear y desplegarse en la región según lo decidida a más de 14.000 kilómetros de nuestras tierras.
Este 10 de junio recordamos
la continuidad de la usurpación británica sobre nuestros mares y territorios australes y celebramos la lucha de los 649 argentinos que los defendieron con su vida durante la Guerra de 1982 y con un gobierno que aún no otorga a sus Veteranos de Guerra el sitio que les corresponde histórica y moralmente.
Posteriormente a la Guerra de Malvinas, se celebra el 2 de Abril, conmemorando la Soberanía Argentina sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur.
En 1939, la "Junta de Recuperación de las Malvinas", mediante un concurso, seleccionó la mejor composición poético-musical. Tuvo ese honor el trabajo realizado por José Tieri en la música, y Carlos Obligado en la letra. A partir de allí, se canta esta Marcha de las Malvinas en los actos de celebración y reclamación de Derechos Soberanos.
Marcha de las Malvinas.
Tras su manto de neblinas,
no las hemos de olvidar.
"¡Las Malvinas, Argentinas!",
clama el viento y ruge el mar.
Ni de aquellos horizontes
nuestra enseña han de arrancar,
pues su blanco está en los montes
y en su azul se tiñe el mar.
¡Por ausente, por vencido
bajo extraño pabellón,
ningún suelo más querido;
de la patria en la extensión!
¿Quién nos habla aquí de olvido,
de renuncia, de perdón? ...
¡Ningún suelo más querido,
de la patria en la extensión.
¡Rompa el manto de neblinas,
como un sol, nuestro ideal :
"Las Malvinas, Argentinas
en dominio ya inmortal"!
Y ante el sol de nuestro emblema,
pura, nítida y triunfal,
brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la perdida perla austral.
Coro
¡Para honor de nuestro emblema
para orgullo nacional,
brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la pérdida perla austral.