Homero fue un poeta y rapsoda griego antiguo al que tradicionalmente se le atribuye la autoría de las principales épicas griegas -
La Ilíada y
La Odisea-, la épica menor cómica Batracomiomaquia («La guerra de las ranas y los ratones»), el corpus de los himnos homéricos, y varias otras obras perdidas o fragmentarias tales como Margines.
La Ilíada y
la Odisea son dos tesoros milenarios que un pueblo genial -el pueblo griego que creó la tragedia, la filosofía y la democracia- nos dejó para gozarlos y para alimentar y revitalizar la savia de nuestra grandiosa cultura, la que configuró a Europa y que hoy, en cierto modo, extiende su presencia a todos los rincones de la tierra.
La Ilíada es un poema épico en torno a la legendaria guerra de Troya. El tema inmediato de la obra es el enfrentamiento entre Agamenón y Aquiles -dos héroes griegos- y sus consecuencias, enmarcado dentro de otra acción más general como es la guerra de Troya. Ambas están admirablemente entretejidas y mezcladas con todo el aparato divino.
El tema central de
la Odisea es el accidentado regreso de Ulises de Troya, perseguido por Poseidón, su llegada a Itaca y la venganza de los pretendientes ávidos de ocupar su puesto en el trono y en el corazón de su esposa. Es un tema típico de relatos populares en muchas literaturas, que en el caso de
la Odisea parece que el personaje de Ulises, como protagonista de la leyenda del héroe que regresa, es muy antiguo, conocido sin duda antes de la guerra de Troya. |